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Este plato es un símbolo de la cocina rural gomera: nutritivo, sabroso y hecho con ingredientes locales como los berros, maíz y batata. Suele servirse acompañado de gofio o una pella de gofio.
1 manojo grande de berros frescos (picados finamente)
250 g de costilla salada (o carne de cerdo en su defecto)
1 mazorca de maíz tierno (o 100 g de millo en grano)
1 trozo de calabaza
2 batatas
2-3 papas
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 cucharadita de comino en grano
1 cucharadita de pimentón dulce
Sal al gusto
Agua
Aceite de oliva virgen extra
Si usas costilla salada, desálala 24 horas antes cambiando el agua varias veces.
En un caldero grande, sofríe ligeramente la cebolla y los ajos picados con aceite de oliva.
Añade el comino, el pimentón y remueve unos segundos.
Incorpora las costillas, los berros picados, el maíz (si es en grano), las papas, batatas y calabaza cortadas en trozos medianos.
Cubre todo con agua y deja cocer a fuego lento hasta que las verduras estén bien cocidas y el caldo espese un poco (al menos 1 hora).
Ajusta de sal si es necesario y sirve caliente.
Pella de gofio: amasada con caldo del potaje, cebolla y un chorrito de aceite.
También se puede servir con un toque de queso gomero rallado encima o al lado.
“El potaje no se mide en minutos, se mide en calma. Si no huele a campo, no es gomero de verdad.”
